TEDER impulsa la creación de Milaleku, hotel rural con bar y restaurante en el Valle de Améscoa, mediante su asesoramiento y la gestión de ayudas LEADER
por Ane Alvarez de Eulate | Oct 21, 2025 | Actividad TEDER, Emprendimiento, Historias Reales, Noticias, Noticias Tierra Estella
Entrevista a Iraia y Javi, fundadores de Milaleku Hotel Rural, promotores apoyados por TEDER, beneficiarios de las ayudas LEADER y galardonados en Tierra de Oportunidades 2025.
En el tranquilo pueblo de Ecala, en pleno Valle de Améscoa, Iraia y Javi han hecho realidad un sueño: crear un hotel rural con encanto donde la calma, la naturaleza y el trato cercano son los protagonistas. Tras años de experiencia en el sector turístico y una firme apuesta por el entorno rural, levantaron Milaleku, un alojamiento pet friendly con restaurante que apuesta por el producto local y la sostenibilidad. Su historia es la de dos emprendedores que dejaron la ciudad para construir, con esfuerzo e ilusión, un proyecto con alma en el corazón de Navarra.
¿Quiénes sois y cómo nace la idea de Milaleku?
Siempre he trabajado en el mundo del turismo y tenía en mente crear un pequeño alojamiento rural. Con el tiempo, esa idea fue creciendo hasta convertirse en un hotel. Buscábamos salir de la ciudad y encontrar un entorno más tranquilo y auténtico. Conocíamos bien la zona de Urbasa y Améscoa, y cuando descubrimos Ecala, nos enamoramos del lugar. Nos gustó precisamente porque está un poco apartado, no pasa la carretera principal por el pueblo y conserva una paz especial.
Mi familia es de Donosti y del Baztán, y aunque al principio pensamos en esa zona, la vimos demasiado explotada. En cambio, Urbasa y Améscoa nos ofrecían naturaleza, autenticidad y potencial. Así nació Miraleku.
¿Por qué el nombre Milaleku?
Es un homenaje a mi madre, Milagros Lecuona. “Mila” viene de Milagros y “Leku” en euskera significa “lugar”. Además, suena a “mil lugares”, lo que encaja con nuestra filosofía de ofrecer experiencias únicas. Cada habitación tiene un cabecero distinto con fotografías de paisajes naturales, reflejando esa idea de que cada rincón tiene su encanto.
¿Cómo reaccionó la gente cuando contasteis vuestro proyecto?
La verdad, muchos pensaban que estábamos locos. Nos decían que en Ecala no iba a venir nadie y que abrir un hotel allí era una locura. Pero creímos en nuestra idea y seguimos adelante.
¿Cómo fue vuestra integración en el valle?
Llegamos con el propósito claro de construir y trabajar aquí. Al principio gestionamos el camping de Artaza, justo en plena pandemia. Eso nos ayudó mucho a darnos a conocer y demostrar que veníamos a aportar. La acogida fue buena; nos han recibido con cariño y respeto, aunque siempre hay quien te sigue viendo como “de fuera”.
¿En qué consiste vuestro negocio?
Miraleku es un hotel rural con bar y restaurante ubicado en Ecala, en pleno Valle de Améscoa. Contamos con 11 habitaciones —7 dobles, una individual y 3 suites con jacuzzi, algunas tipo dúplex con terraza—, pensadas tanto para parejas que buscan tranquilidad como para senderistas o motoristas.
Somos un alojamiento 100% pet friendly, y eso nos diferencia. De hecho, podríamos decir que tenemos casi más perros que familias entre los huéspedes (ríe).
¿Qué servicios ofrecéis?
Durante la semana ofrecemos desayunos y cenas para las personas alojadas, y los fines de semana abrimos el restaurante también al público. Además, organizamos pequeñas experiencias como visitas en todoterreno para ver nuestras vacas Highland, que despiertan mucha curiosidad.
¿Quién es vuestro cliente ideal?
Principalmente parejas mayores de 50 años, con un poder adquisitivo medio-alto, que buscan desconexión y tranquilidad. Durante el año recibimos visitantes de Navarra, La Rioja y País Vasco, pero en primavera y otoño vienen también turistas internacionales: británicos, franceses, suizos, incluso de Dubái o China.
En verano, muchas personas del sur —Valencia, Madrid o Barcelona— eligen Améscoa para escapar del calor. También hemos acogido grupos de motoristas, eventos de coches clásicos e incluso una hípica.
¿Qué caracteriza vuestra cocina?
Nuestra cocina apuesta por el kilómetro cero y los productos locales. La carne la compramos en la carnicería de Eulate, el queso a productores del valle y las mermeladas y cervezas a pequeños artesanos de la zona. Además, cultivamos una pequeña huerta con tomates, lechugas y pimientos de Ecala.
Creemos que si a los negocios del valle les va bien, nos irá bien a todos. Esa colaboración entre productores y hostelería es esencial para mantener vivo el entorno rural.
¿Cuál dirías que es vuestra propuesta de valor?
El trato cercano. Somos nosotros quienes atendemos directamente al cliente y eso se nota. Buscamos que cada persona se sienta especial, que viva una experiencia auténtica y relajada. Además, somos de los pocos hoteles de la zona con restaurante abierto todo el año y alojamiento pet friendly.
¿Qué habilidades crees que hacen falta para emprender?
Ganas, confianza y constancia. Hay que creer en el proyecto, aunque te digan que no funcionará. Todo el mundo opina, pero al final lo importante es mantener tus ideas y ponerle ilusión. Si crees en lo que haces, sale adelante.
¿Qué ha sido lo más complicado del camino?
La obra. Nosotros mismos actuamos como constructores, y eso fue durísimo. Hubo momentos de agotamiento, pero una vez terminada, todo lo demás —gestiones, papeleo, ayudas— fue mucho más fácil.
¿Y vuestro mayor logro?
Salir a la calle, ver el edificio iluminado con nuestro logo y pensar “lo hemos hecho”. Es una sensación de orgullo enorme. También nos llena ver la satisfacción de los clientes, que nos dicen que el hotel es precioso y que se sienten como en casa. Esa es la mejor recompensa.
¿Qué esperáis del futuro?
Queremos seguir mejorando en calidad y pequeños detalles, pero sin crecer más. Nuestro objetivo es vivir tranquilos, mantener lo que tenemos y disfrutar del proyecto.
¿Qué papel ha jugado TEDER en vuestro camino?
Ha sido clave. Desde el primer día, Carmen, la técnica de Améscoa, nos acompañó y orientó en todo el proceso. Primero con mi alta como autónomo y después con el hotel. Nos ha ayudado a tramitar ayudas y resolver dudas, siempre con cercanía y profesionalidad.
¿Qué ayudas habéis recibido a través de TEDER?
Fuimos beneficiarios de las ayudas LEADER 2023, que nos permitieron equipar parte del hotel —mobiliario, cocina, colchones, cortinas y cerramientos— con una inversión de unos 20.000 €.
Además, obtuvimos el Premio Tierra de Oportunidades al Emprendimiento (1.000 €) y participamos en el reto estatal que seleccionará los 20 mejores proyectos rurales de España.
¿Dónde podemos encontraros?
En nuestra web www.miraleku.com, por teléfono (623 97 66 52) o en plataformas como Booking y Nomolesten. Estamos casi siempre disponibles y encantados de recibir a quien quiera descubrir el Valle de Améscoa.
Iraia y Javi han recibido el apoyo del Servicio de Apoyo al Emprendimiento de TEDER a lo largo de todo el proceso. Este servicio, que forma parte de la Red Navarra Emprende, es público y gratuito, y está subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare. Se ofrece a cualquier persona emprendedora en la comarca de Tierra Estella (Navarra).
¿Quieres emprender en Tierra Estella?
Contacta con el Servicio de Apoyo al Emprendimiento de TEDER, un servicio público y gratuito subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo – Nafar Lansare, disponible para cualquier persona emprendedora en la región. Solicita una cita escribiendo a desarrollo.teder@montejurra.com, llamando al 948 55 65 37 o enviando un WhatsApp al 637 06 63 18. Más información en https://teder.org/asesoramiento/emprendimiento/.